Negativo Lab es un sencillo laboratorio digital que nace de mi propia experiencia digitalizando negativos (B&N generalmente), ya sea bregando con un escáner no muy bueno o fotografiando los rollos sobre una mesa de luz casera. Es una herramienta creada, en principio, para el ámbito doméstico.
Digitalizar un negativo y convertirlo a positivo es, en esencia, traducir la información de la película a una imagen en pantalla. Aunque existen excelentes soluciones comerciales —algunas gratuitas, como Affinity, o incluso open source como Darktable, RawTherapee, ART, etc.—, está el placer de resolver los problemas uno mismo; y ahora, con el apoyo de asistentes de IA, es mucho más factible abordar esta fase. Para un flujo de trabajo absolutamente casero, con un equipamiento sencillo y lotes pequeños de imágenes, quería crear una utilidad simple y con los ajustes mínimos necesarios..
¿Cómo funciona?
La aplicación es un único archivo HTML —puedes acceder desde aquí— que no requiere instalación ni librerías externas. Se abre en cualquier navegador, lee las imágenes escaneadas y entrega el positivo revelado. Todo el procesamiento ocurre en local: ningún píxel sale de tu ordenador.
La inversión del negativo (el núcleo del revelado) ofrece tres modos:
Lineal: una inversión directa de la luz.
sRGB: invierte la imagen respetando el espacio visual del escáner o cámara.
Logarítmico: fiel al proceso químico tradicional. Mide las densidades extremas del negativo (con percentiles, ignorando polvo y valores atípicos) para estirar el rango con precisión. Esta calibración puede ser automática (por histograma) o manual, con dos cuentagotas para marcar la base de la película (Base+Velo) y su zona más densa (Dmax).
Controles disponibles
Ofrece herramientas familiares para cualquiera que haya editado una foto:
Rango tonal: ajustes de punto blanco, punto negro y gamma.
Contraste: curva en S y controles de microcontraste (estructura y claridad) aplicados en espacio perceptual, lo que evita la asimetría típica de los filtros de enfoque en lineal (que queman luces y aplastan sombras).
Ecualizador tonal: cinco zonas (negros, sombras, medios, luces y blancos) para ajustar la exposición por separado, de forma suave y sin artefactos extraños.
Mezcla de canales (de color a blanco y negro): como el revelado siempre trabaja en monocromo, hay un paso previo que decide qué información del escaneo se convierte en gris. En lugar de quedarse con un único canal fijo, puedes mezclar los canales rojo, verde y azul a tu gusto (con presets de un clic: Verde clásico, Luma perceptual, Rojo para realzar cielos y piel, o Normalizar). Es el equivalente al clásico mezclador de canales de Lightroom o SilverFast, y permite controlar cómo se traducen los colores a tonos de gris —exactamente como elegir un filtro rojo o naranja delante del objetivo en la fotografía B&N tradicional.
Detección automática: al cargar una imagen, la app reconoce si es color real o un blanco y negro (incluso virado en sepia) y abre o pliega esa sección en consecuencia, sin forzar nada. La detección no es infalible —algún color muy desaturado puede confundirla—, pero solo decide si la sección arranca abierta o plegada: siempre puedes corregirlo con un clic.
Lupa de inspección: al pasar el ratón sobre la imagen revelada, una lupa muestra esa zona a resolución real, revelada con los ajustes del momento. Permite comprobar el enfoque, el grano o el ruido en las sombras al nivel del píxel —no una ampliación borrosa de la previsualización, sino el detalle auténtico del escaneo.
La aplicación lee tus escaneos en formatos estándar y, además, los TIFF de 16 bits en blanco y negro a su precisión completa, conservando todo el rango tonal del negativo a lo largo del proceso. Exporta el resultado en PNG de 8 bits o TIFF de 16 bits, listos para guardar. Además del modo Negativo, incluye un modo Positivo (con submodos Lineal y Normalizar) para procesar escaneados que ya no necesiten inversión.
Pensada para trabajar cómodo: incluye historial completo de deshacer/rehacer, atajos de teclado para casi todo y procesamiento por lotes arrastrando varios archivos a la vez.
Negativo original (izquierda) y positivo revelado con Negativo Lab (derecha).
La forma de onda de intensidad muestra el rango tonal recuperado.
Sobre el alcance del proyecto
Negativo Lab no pretende competir con suites profesionales ni herramientas de revelado RGB avanzadas. Solo blanco y negro: la salida es siempre monocroma y no trabaja con archivos RAW. Acepta imágenes estándar de escáneres o cámaras domésticas, en color o en B&N.
¿Qué pasa con el color? Si introduces una imagen a color —sea un negativo o un positivo—, se revelará en blanco y negro. Por defecto el programa usa el canal verde del escaneo —idéntico al resultado en película B&N—, lo que en negativos de color (C-41) tiene una gran ventaja: esquiva la típica máscara naranja que enturbia las conversiones automáticas. Pero ahora, gracias al mezclador de canales, puedes ir más allá y decidir tú mismo cómo se traduce ese color al gris.
El proyecto es de código abierto (licencia MIT) y vive en un único archivo autocontenido. Funciona sin conexión indefinidamente: una vez descargado el archivo, no depende de ningún servidor y se puede modificar o adaptar libremente. Está pensado para quien tenga un escáner sencillo, una pila de negativos en blanco y negro esperando turno y ganas de revelarlos sin complicaciones.
Algunas decisiones técnicas del motor interno, para los muy cafeteros:
Precisión interna: el procesado se realiza en coma flotante de 32 bits (Float32) de extremo a extremo, alternando entre luz lineal (para los niveles) y sRGB perceptual (para microcontraste, curvas y ecualizador) según lo que sea físicamente correcto en cada paso.
Entrada de 16 bits real: los TIFF en blanco y negro de 16 bits se leen con un decodificador propio que conserva los 16 bits hasta el final, sin la pérdida que impone la decodificación estándar del navegador. El resto de formatos entran a 8 bits por canal.
Privacidad por diseño: todo el procesado ocurre en el navegador. Las imágenes nunca se suben a ningún servidor.
Sin banding: la entrada de 8 bits se amplía a Float32 con dither TPDF, que se vuelve a aplicar en la cuantización de salida; la entrada de 16 bits ya llega con precisión de sobra y no lo necesita.
Suavidad matemática: el ecualizador tonal utiliza interpolación monótona PCHIP, que mantiene la curva siempre creciente aunque muevas los anclajes de forma agresiva.
Cero dependencias: ni librerías ni red. Tanto la salida TIFF de 16 bits como su lectura —con compresión Deflate y predictor horizontal— están escritas a mano para mantener el principio de archivo único.
Puedes acceder desde aquí al GitHub del proyecto.
última actualización: 8 de Junio de 2026